Pueblo Nuevo como todo pueblo tiene su historia, mediante la cual nos orientamos para llegar a su origen.
Así pues, a orillas del Océano Pacífico, existió una importante población cuyo nombre fue Chérrepe que por entonces tuvo gran desarrollo en la zona, Pero mas aún, siglos antes ya existió en la zona una importante cultura que dejo sus improntas en nuestro distrito, no es otra sino la cultura moche.

Es por ello que hagamos cierta mención a sus características:

Hace 2000 años, cuando Roma dominaba la mayor parte de Europa, los Moche desarrollaron una importante civilización en la costa Occidental de América del Sur, en lo que hoy es Perú y por consiguiente en nuestro distrito. Esta cultura empezó a desarrollarse hacia el año 100 A.C. en una zona desértica. Durante los 700 años, los Moche construyeron grandes Asentamientos cerca de los ríos que fluyen en la zona, por los valles de los Andes, hacia el Océano Pacífico.

Construyeron grandes pirámides (Huacas) y templos que eran el centro de sus ceremonias religiosas. Esta cultura desaparecería por las invasiones de los Incas, por lo que, a la llegada de los españoles, ya no existían. Por medio de la Arqueología se ha trabajado y estudiado en base a los retos constructivos, encontrando poblaciones, tumbas reales, objetos…etc. Así por medio de las vasijas cerámicas se ha encontrado mucha información, sobre todo en sus escenas pintadas, en donde se les observa pescando, cazando o celebrando ceremonias complejas. También destacaron por sus esculturas, así como en el trabajo de metales preciosos (oro, Plata, Cobre, Turquesas…) Asimismo destacaron por la confesión de finos tejidos, incrustaciones de hueso y madera. Todo se arte nos permite apreciar lo que la gente vistió, lo que comieron, su religión, su forma de vida, etc.

Así pues, el gran número de objetos que los arqueólogos han encontrado indica que los moche deben de haber tenido muchos artistas trabajando para sus dirigentes, sacerdotes y personas de la nobleza.

Se ha podido apreciar también, como los trabajadores convierten los valles secos en fértiles tierras agrícolas, construyendo extensos canales de irrigación. Realizando todo tipos de crianza y ganados como las llamas.

Hoy día destaca en Pueblo Nuevo un importante resto de esta cultura. Dentro de los Límites de de Pueblo Nuevo encontramos las Huacas de Chérrepe, ubicada a 23 Km. Del Nor Oeste de la zona urbana actual, estas huacas presentan evidencias ceramográficas al igual que el potrero y chérrepe. Tambien tenemos los cerros de Catalina en cuyas faldas encontramos pedazos de “callana” e innumerables excavaciones que certifican la riqueza arqueológica que poseen. La zona de mayor estudio actualmente es la huaca de Cotón donde se ha podido apreciar restos de la cultura mochica y chimú; los hermanos Silva Pérez en 1984 publicaron una obra de estudio de esta huaca, la misma que tiene una antigüedad de 2000 años aproximadamente, ocupando actualmente un área de 6810 metros cuadrados, habiendo sido sin duda mucho mas grande, los viejos moradores de Pueblo Nuevo señalan que tendría grandes terrazas exteriores, que se han eliminado por la extensión agraria. En cuanto a su nombre proviene del topónimo antiguo de COTAT, cuyo significado se desconoce, pero que por deducción alude a la casa, de acuerdo con el vocablo yunga AN = CASA. También se dice que vendría de apellido del Señor Andrés Niff Coton, cacique que estuvo en la huaca, de ahí su nombre.

Las tierras y poblados de los moche fueron destruidos al final del siglo VII, quizá por desastres naturales, casos que también hoy ocurren (terremotos, lluvias, sequías…)

A esta cultura les seguirán otras, siendo así varios grupos humanos los que habitaron, los territorios del distrito de Pueblo Nuevo, dejando todos su huella, con numerosos restos arqueológicos.

Sin lugar a dudas, desde tiempos remotos, Chérrepe, fue centro urbano de importancia, siendo, al lado de la agricultura, los productos marineros el eje principal de su economía. Don José Garvacedo Barba, en su libro “Itinerario Histórico del Puerto de Pacasmayo” nos narra algo de la historia colonial de Pueblo Nuevo. Afirma que a principios del año 1805 los pobladores presenciaron unas plagas de arañas venenosas llamados “Yacomes”, lo cual alarmó demasiado a estos moradores y considerando un eminente peligro optaron por emigrar en busca de un lugar próspero. Ello permitio que una parte de la población avanzará hacia el poblado antiguo de lagunas y otros al Sur, los primeros fundaron el pueblo de lagunas y los otros fundaron lo que hoy es pueblo nuevo.

El autor Marcelino Cisneros Castillo, nos expone otras hipótesis en la cual serán los religiosos Agustinos, los fundadores de la ciudad, allá por 1564. Según documentos encontrados el 23 de Enero de 1564 y dentro de su labor evangelizadora, trasladan a parte de la población de chérrepe al punto actual de Pueblo Nuevo plantando la cruz y oficiando la Santa Misa para dar nacimiento a la doctrina de Pueblo Nuevo, adoptando gran importancia en este hito histórico, Fray Jerónimo Escobar. Los cronistas unánimes al señalar la sacrificada vida de este Fraile en la evangelización de Chérrepe y sus territorios.

A continuación la historia de Pueblo Nuevo y sus territorios aledaños ira ligada a todo el proceso colonizador del Reino de España, desarrollándose por un lado la labor misionera y evangelizadora y por otra la labor administrativa, estando supeditado al Virreinato correspondiente. Creándose unos lazos coloniales tanto religiosos como dirigentes entre los pobladores de Pueblo Nuevo y los españoles, los mismos que caracterizaron a toda América. Así se puede observar la visita de algunos de los principales virreyes o encomendadores, en viajes esporádicos, a estas tierras de Pueblo Nuevo, como es el caso del Virrey Francisco Toledo, en 1569. así la vida de los pueblos del Perú ha estado sujeta al vaivén de los gobernantes de turno y Pueblo Nuevo no podía ser la excepción.

Así pues transcurrirían los siguientes siglos en Pueblo Nuevo. Y no tendremos más noticias de este distrito, hasta 1825, en la que será elevado a la categoría de Distrito, así desde 1805, fecha célebre por la plaga de arañas, hasta 1825, cabe suponer que se dieron en condiciones suficientes para que el notario de Hacienda D. José Balarezo Tabeada y Seminario, gestione dicho nivel; entonces a su gran iniciativa Pueblo Nuevo fue elevado a Distrito, siendo reconocido por el libertador Simón Bolivar en 1825. Pueblo Nuevo por decreto ley 18 – 04 – 1835 formo parte de la provincia de Chiclayo, pero por la ley de 1924, pasó a formar parte de la provincia de Pacasmayo (Departamento de la Libertad) de la cual se desligó después de 120 años para conformar la actual provincia de Chepén mediante Ley 23910 del 08 de Setiembre de 1984.

Estando conformado el distrito de Pueblo Nuevo por los siguientes caseríos, Alto San Ildefonso, Santa Rosa, San Isidro, Santa María, Charcape, El Milagro, Catalina, Nueva Esperanza, San Eugenio, La Granja, Huanábano, Tahuantinsuyo, Los Parques, Los Laureles, El Progreso, Ugían, Buenos Aires, Nuevo Horizonte, Los Jardines y El Molino.

Será a finales del Siglo XIX y durante el Siglo XX, en los que continuamos encontrando información de Pueblo Nuevo y su distrito, pero esta vez por medio de los diccionarios geográficos, en los cuales, se plasmará la evolución de Pueblo Nuevo en el último siglo, así como de las distintas haciendas que lo conforman, Así por ejemplo en 1918 ya destaca la hacienda de Montevideo dentro del distrito de Pueblo Nuevo, entonces tendría 850 habitantes Pueblo Nuevo. Tambien destaca la enorme cantidad de chinos que tendría entonces este distrito. Otras haciendas que destacan serán la de Catalina, Cotón, Farfancillo y Cabo Verde.

Los Diccionarios y censos realizados en el Siglo XX nos aportan datos mas pormenorizados del distrito, y en ellos se puede encontrar análisis mas concretos de las principales áreas económicas que han elevado a Pueblo Nuevo hasta lo que es hoy día, caso de la agricultura y otros sectores económicos.

Así nos exponen que gran parte de la población vive de las labores agrícolas. Encontramos información de que en 1938 destacan los importantes fundos de farfancillo, Coton, los Cocos, Maffekin, Huanábno, Charcape, Catalina y Jellipe. Y donde nos dice que “son sencillas y generosas las gentes de este distrito, entre las que se cuentan algunas familias acomodadas de rancio abolengo linajuado, son acogederas y atractivas”

Pero lo que marcará al distrito en los últimos 50 años, será la agricultura y los distintos sistemas de explotación por los que han pasado sus tierras. En primer lugar las haciendas, el golpe de estado de Velasco en 1968 y con el la reforma agraria en 1969, expropiándose las haciendas y conformándose así las cooperativas, llegando a la situación actual.

Además de las Haciendas existente destacaron los fundos de la granja, Hunábano, Cotón, El Potrero, Huaca Blanca, y Ujian, lo que va a producir el crecimiento de Asentamientos Humanos alrededor de estas haciendas y fundos. Desarrollándose actualmente la parcelación.

Así hemos llegado a la historia de Pueblo Nuevo de hoy día. Y donde debemos de recordar la frase de Jorge Semprum: “Sin memoria no hay estrategia, si no conocemos el pasado, es imposible dominar el porvenir”

Hemos podido ver la importancia de pueblo Nuevo y su distrito, como viene desde lejos de siglos anteriores. Caracterizándose las últimas épocas por un importante empuje por parte de los pueblonovanos y su Municipio. En todos los aspectos culturales y sociales, económicos, deportivos, educativos… con la creación de bibliotecas, colegios, espacios de recreo, conseguir la traída de la luz, desagües, acerado, pavimentación, postas, botiquines, comedores, puentes, etc. Y donde también destacan un gran número de paisanos o personajes que han dejado el nombre Pueblo Nuevo en niveles muy altos.

Es por ello que debemos seguir avanzando en esa línea, elaborando una serie de proyectos, dentro de este desarrollo local, que no eche por tierra lo ya conseguido. Y más aún, que sigamos en este crecimiento, que ya tanto nos ha aportado. Es un trabajo duro, pero seguro que nos dará sus frutos, a corto, mediano y sobre todo largo plazo. Es pues en esta historia, donde nos hemos de dar cuenta, para que nos sirva como pilar en la construcción de nuevos proyectos.

Debemos de ser tenaces y trabajadores como lo fueron nuestros antecesores, culturas mochicas o incaicas, que desarrollaron toda una vida que siempre será la envidia de la Universidad del Hombre.

Por tanto ahí está, la importancia de volver la vista atrás y mirar nuestra historia, y nuestro desarrollo futuro. Porque la verdadera identidad de un pueblo la encontramos en sus gentes y en su historia. Siendo de grato orgullo el poder realizar cuantos sueños hemos tenido, pero todo ello ha de ser con el aporte de toda la comunidad, con ese esfuerzo que nuestro antepasados tuvieron, para lograr que hoy día podamos estar aquí presentes cada uno de nosotros.

Así pues, esos valores que han dado una identidad a todo el distrito de Pueblo Nuevo deben continuar. En definitiva fueron, somos y serán nuestros antepasados y futuras generaciones, los que construyen la historia, la historia de Pueblo Nuevo.

Por tanto en toda esta labor estratégica, del plan de desarrollo concertado se nos está invitando a continuar esa línea emprendedora que siempre a de caracterizar a las gentes alegres, positivas y solidarias y que seguro se encuentran entre todos ustedes. àNIMO Y SUERTE.